Los rodillos de tambor simple son reconocidos por su fuerza de vibración de alta amplitud, siendo el estándar para la compactación profunda de bases de suelo y terraplenes. Nuestros rodillos de tambor simple usados tienen capacidades que van desde las 10 hasta las 22 toneladas, con diámetro y ancho de tambor optimizados, lo que permite ajustar la fuerza de vibración y la presión lineal estática a suelos cohesivos y capas de grava.
El control de velocidad continuo totalmente hidráulico y la activación/desactivación de la vibración permiten a los operadores ajustar el ritmo de avance en cada pasada de compactación. En cada unidad, comprobamos el aumento de temperatura de los cojinetes del tambor, el desgaste excéntrico del excitador y el estado de los amortiguadores del bastidor, lo que garantiza una compactación profunda y uniforme sin dañar el subsuelo.